29/11
Hoy a la mañana nos fuimos de excursión al Río Colorado. Una caminata trekking que cuando vimos las fotos dijimos que sí.EL tema es que cuando empezamos a caminar fue otra cosa. Era todo escalada nada de caminata.En el trayecto se nos allanaron dos caminos y tuvimos que tomar alternativos, eran mucho mas dificultosos, escalada, escalada y escalada.Fui el bufón del grupo. Amenicé el susto, adrenalina y cansancio con “muy poco de mi”.Todo iba bien, con algún tropezón que fue caída. Con ayuda del guía, los alemanes y un moscovita fuimos sorteando todos los obstáculos. Pero hubo un obstá-culo insalvable.La primera escena fue cuando había que pasar sobre una piedra plana inclinada que terminaba en un precipicio, con un arroyito debajo.El alemán mas grandote (no me acuerdo el nombre) se puso al filo de la roca y mientras yo pasaba hacía como que iba a atajar un penal y todos se reían. Yo le dije “catch me” y el me contestó “Goooooool!!!!” (o sea yo era la pelota)Muy felices llegamos a la que yo reía era la cascada. Me tiré en una de las caídas de agua y jugando con los pies colgados, haciendo lluvias y desformando el chorro me puse a charlar con el Ruso. Ahí me desayuné que no era la última que todavía faltaba un gran trecho para esa última cascada y la vuelta.En ese ínterin pasan dos escaladores independientes y se pierden entre unos árboles. Me acerco para ver la ruta que habían tomado y valla sorpresa, no había camino era todo una gran muralla. Me empezaba a preguntar por dónde habían pasado cuando el guía nos hace levantar campamento y nos muestra una falla angosta vertical en la roca por donde nos teníamos que meter y ascender.Las dos primeras fueron las mellizas neocelandesas, pasaron como agua. Luego me tocó a mi. Trepé, pasé la cabeza, pero cuando quise pasar el resto de mi quedé trabada y suspendida en el aire. No podía subir, bajar, avanzar ni retroceder. Atascadaa!!!. Patalendo y haciendo fuerza con los brazos me zafé y por fin pude trepar. Yo sentía las risotadas de todos y los gritos de susto de otras.En otro momento, estaba de espaldas y desde atrás me cantaban dónde tenia que pisar y subir. El tema que no encontraba los apoyos y cuando me dijo tenes que lograr poner los dos pies sobre aquella roca, me colgué de una rama y en un salto puse mis dos pies juntos allí. El alemán que me tenia que recibir arriba estaba tan tentado de la risa que en vez de darme la mano me saludaba.Por fin llegamos a la última cascada donde nos quedamos muy poco tiempo porque se estaba por largar a llover.L vuelta la hice de culo y también de culo. No me equivoqué, el primer “de culo” fue porque llegamos de milagro y el segundo es literal. La piedras estaban tan flojas y la bajada era tan empinada que decidí “echar ancla” y bajar así. Le iba tirando toscas a Celes, que no se quejó en ningún momento, porque estaba muy concentrada en sus movimientos.El ruso que iba detrás mío se mataba de risa de cómo tenia el culo todo sucio y los alemanes no disimulaban nada, me miraban y se empezaban a reír. Entre ellos me querían convencer de que tenia piernas fuertes para bajar parada y yo les repetía que era todo grasa no músculos y que además tenia miedo.Cuando llegamos nos bañamos y nos fuimos a la terminal para averiguar los horarios de micro, Dejamos las mochilas en la terminal y salimos a dar vueltas por el pueblo, el micro recién salía a las 2:00 am. Pero tipo 21:00 el cansancio y la inminente lluvia nos hizo desistir de viajar a esa hora por camino sinuoso de cornisa.Así que retornamos al hostel y dormimos plácidamente hasta las 6:00 am.
Hoy a la mañana nos fuimos de excursión al Río Colorado. Una caminata trekking que cuando vimos las fotos dijimos que sí.EL tema es que cuando empezamos a caminar fue otra cosa. Era todo escalada nada de caminata.En el trayecto se nos allanaron dos caminos y tuvimos que tomar alternativos, eran mucho mas dificultosos, escalada, escalada y escalada.Fui el bufón del grupo. Amenicé el susto, adrenalina y cansancio con “muy poco de mi”.Todo iba bien, con algún tropezón que fue caída. Con ayuda del guía, los alemanes y un moscovita fuimos sorteando todos los obstáculos. Pero hubo un obstá-culo insalvable.La primera escena fue cuando había que pasar sobre una piedra plana inclinada que terminaba en un precipicio, con un arroyito debajo.El alemán mas grandote (no me acuerdo el nombre) se puso al filo de la roca y mientras yo pasaba hacía como que iba a atajar un penal y todos se reían. Yo le dije “catch me” y el me contestó “Goooooool!!!!” (o sea yo era la pelota)Muy felices llegamos a la que yo reía era la cascada. Me tiré en una de las caídas de agua y jugando con los pies colgados, haciendo lluvias y desformando el chorro me puse a charlar con el Ruso. Ahí me desayuné que no era la última que todavía faltaba un gran trecho para esa última cascada y la vuelta.En ese ínterin pasan dos escaladores independientes y se pierden entre unos árboles. Me acerco para ver la ruta que habían tomado y valla sorpresa, no había camino era todo una gran muralla. Me empezaba a preguntar por dónde habían pasado cuando el guía nos hace levantar campamento y nos muestra una falla angosta vertical en la roca por donde nos teníamos que meter y ascender.Las dos primeras fueron las mellizas neocelandesas, pasaron como agua. Luego me tocó a mi. Trepé, pasé la cabeza, pero cuando quise pasar el resto de mi quedé trabada y suspendida en el aire. No podía subir, bajar, avanzar ni retroceder. Atascadaa!!!. Patalendo y haciendo fuerza con los brazos me zafé y por fin pude trepar. Yo sentía las risotadas de todos y los gritos de susto de otras.En otro momento, estaba de espaldas y desde atrás me cantaban dónde tenia que pisar y subir. El tema que no encontraba los apoyos y cuando me dijo tenes que lograr poner los dos pies sobre aquella roca, me colgué de una rama y en un salto puse mis dos pies juntos allí. El alemán que me tenia que recibir arriba estaba tan tentado de la risa que en vez de darme la mano me saludaba.Por fin llegamos a la última cascada donde nos quedamos muy poco tiempo porque se estaba por largar a llover.L vuelta la hice de culo y también de culo. No me equivoqué, el primer “de culo” fue porque llegamos de milagro y el segundo es literal. La piedras estaban tan flojas y la bajada era tan empinada que decidí “echar ancla” y bajar así. Le iba tirando toscas a Celes, que no se quejó en ningún momento, porque estaba muy concentrada en sus movimientos.El ruso que iba detrás mío se mataba de risa de cómo tenia el culo todo sucio y los alemanes no disimulaban nada, me miraban y se empezaban a reír. Entre ellos me querían convencer de que tenia piernas fuertes para bajar parada y yo les repetía que era todo grasa no músculos y que además tenia miedo.Cuando llegamos nos bañamos y nos fuimos a la terminal para averiguar los horarios de micro, Dejamos las mochilas en la terminal y salimos a dar vueltas por el pueblo, el micro recién salía a las 2:00 am. Pero tipo 21:00 el cansancio y la inminente lluvia nos hizo desistir de viajar a esa hora por camino sinuoso de cornisa.Así que retornamos al hostel y dormimos plácidamente hasta las 6:00 am.



1 Comments:
geo seguro que todos los turistas extranjeros van a querer venir a Argentina cuando se enteren que estás vos por ahí, tienen la diversión asegurada. un beso y cuidense mucho
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